Comentario al impuesto global mínimo a las corporaciones.


Licenciatura en Negocios Internacionales 


 7to Semestre 


Nombre del trabajo:

"Impuesto global mínimo a las corporaciones"


Materia: 

Impactos Fiscales al comercio exterior


Docente: 

Arturo Herbert


Alumno(s): 

 Alejandro De la iglesia Vera y Emiliano Sanchez Rojas


Fecha de entrega: 

16 de septiembre del 2024

Introducción

En los últimos años, las corporaciones multinacionales han estado bajo escrutinio por sus prácticas fiscales, en particular por la elusión fiscal que muchas empresas llevan a cabo al trasladar sus beneficios a jurisdicciones con bajos impuestos o paraísos fiscales. En respuesta a esto, los países del mundo han trabajado en un esfuerzo conjunto para implementar un impuesto global mínimo a las corporaciones, buscando frenar la evasión fiscal y asegurar una distribución más equitativa de las ganancias entre las naciones. Este reporte analiza el contexto y la implementación del impuesto global mínimo a las corporaciones, explorando cómo esta política interactúa con otros impuestos clave, como el impuesto digital y el impuesto al carbono. Además, se analizará el caso de México y su postura frente a estas políticas.

Definición del Impuesto Global Mínimo a las Corporaciones

El impuesto global mínimo es una iniciativa encabezada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y respaldada por el G20. Su objetivo principal es garantizar que las empresas multinacionales paguen un nivel mínimo de impuestos sin importar dónde operen o donde reporten sus ganancias. La tasa mínima propuesta inicialmente es del 15%, lo que busca disuadir a las corporaciones de desviar sus beneficios hacia jurisdicciones con bajas o nulas tasas impositivas.

Este impuesto forma parte del Marco Inclusivo sobre BEPS (Erosión de la Base Imponible y el Traslado de Beneficios), que intenta abordar los problemas fiscales derivados de la globalización y la digitalización de la economía. El propósito es impedir que las empresas, especialmente las tecnológicas y grandes multinacionales, sigan minimizando sus cargas fiscales, explotando brechas legales y estructuras fiscales internacionales.

Impuesto Digital (Digital Tax)

Uno de los componentes más destacados dentro del debate sobre la fiscalidad internacional es el impuesto digital. Este impuesto busca gravar a las empresas tecnológicas globales, como Google, Facebook, Amazon y otras, que generan ingresos significativos en países sin tener una presencia física sustancial. El impuesto digital responde a la necesidad de reformar la fiscalidad en la era digital, donde las empresas pueden generar ganancias sustanciales en mercados sin establecer una infraestructura tangible.

Este impuesto está diseñado para gravar los ingresos derivados de actividades como la publicidad en línea, la venta de datos de usuarios y la intermediación digital. En muchos casos, estas empresas han aprovechado las reglas fiscales tradicionales, que solo gravan las operaciones comerciales que tienen una presencia física significativa en un país. Al no tener oficinas o fábricas, estas empresas logran evadir impuestos en varias naciones, a pesar de generar grandes cantidades de ingresos en ellas.

Varios países, incluyendo Francia, han adoptado versiones del impuesto digital, lo que ha generado tensiones con naciones como Estados Unidos, que argumentan que este tipo de impuestos afectan de manera desproporcionada a las empresas estadounidenses. Sin embargo, la necesidad de modernizar el sistema fiscal global para adaptarse a la economía digital ha sido un punto central en las discusiones sobre el impuesto global mínimo.

Impuesto al Carbono (Carbon Tax)

El impuesto al carbono es otro elemento crucial en la conversación sobre fiscalidad global. Este impuesto está diseñado para gravar las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, incentivando a las empresas y a los consumidores a reducir su huella de carbono. El propósito es promover prácticas más sostenibles y reducir el impacto del cambio climático, colocando una carga financiera sobre aquellas actividades que generan emisiones dañinas.

El impuesto al carbono puede tomar varias formas, como impuestos directos sobre las emisiones o sobre productos que contribuyen a las emisiones, como los combustibles fósiles. Además de ser una herramienta económica para mitigar el cambio climático, también busca reorientar las inversiones hacia fuentes de energía más limpias y tecnologías más sostenibles. Algunos países como Suecia han implementado un impuesto al carbono exitoso, mostrando cómo un enfoque fiscal puede incentivar cambios positivos en el comportamiento ambiental.

Ejemplo: Francia

Francia ha sido uno de los países más activos en la implementación de impuestos dirigidos a corporaciones multinacionales, especialmente en relación con la digitalización y la sostenibilidad. En 2019, el gobierno francés implementó un impuesto digital que impone una tasa del 3% sobre los ingresos generados por servicios digitales en Francia. Esto incluye servicios de publicidad en línea, plataformas de intermediación y la venta de datos. La medida fue vista como un intento de garantizar que las empresas tecnológicas que generan ingresos en Francia paguen su parte justa de impuestos.

Además, Francia también ha liderado en el impuesto al carbono. Desde la década de 1990, el país ha implementado un impuesto progresivo sobre el carbono que ha crecido de manera constante, incentivando a las empresas a adoptar prácticas más sostenibles y a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

¿Qué Ha Hecho México Respecto al Impuesto Global Mínimo y Otros Impuestos?

En el contexto latinoamericano, México ha tomado medidas para alinearse con las tendencias internacionales en materia fiscal, aunque de manera más cautelosa en comparación con economías europeas. En el caso del impuesto digital, el país implementó en junio de 2020 un conjunto de reformas fiscales que impusieron una tasa de 16% de IVA sobre servicios digitales proporcionados por empresas extranjeras como Netflix, Uber y Spotify. Además, se exigió que las plataformas digitales se registraran y pagaran impuestos en México, independientemente de si tienen una sede física en el país.

Respecto al impuesto al carbono, México ha implementado ciertos gravámenes relacionados con las emisiones de carbono desde 2014. Sin embargo, la aplicación del impuesto ha sido limitada y ha enfrentado críticas por no ser lo suficientemente ambiciosa para cumplir con los objetivos climáticos del país. A pesar de esto, el impuesto al carbono de México sigue siendo un paso hacia la regulación fiscal en materia ambiental.

En cuanto al impuesto global mínimo, México ha mostrado apoyo a las iniciativas lideradas por la OCDE, aunque aún no ha implementado formalmente un marco integral de este tipo. Se espera que México continúe alineando sus políticas fiscales con los compromisos internacionales, lo que podría incluir la adopción de un impuesto global mínimo en los próximos años.

Comentarios

La implementación de un impuesto global mínimo a las corporaciones representa un hito en la política fiscal internacional. El consenso alcanzado entre los países del G20 y la OCDE para poner fin a las prácticas de elusión fiscal marca un paso importante hacia una mayor justicia fiscal. Sin embargo, su éxito dependerá de la cooperación entre los países y la capacidad de imponer sanciones efectivas a aquellas corporaciones que intenten evadir el nuevo marco regulatorio.

Los impuestos digitales y el impuesto al carbono también reflejan un cambio en la forma en que los gobiernos abordan los desafíos de una economía globalizada y digitalizada, así como los problemas ambientales urgentes. La capacidad de gravar adecuadamente a las empresas tecnológicas y reducir las emisiones de carbono será crucial para enfrentar los desafíos del siglo XXI.

México, al igual que otros países en desarrollo, tiene un papel importante que desempeñar en este nuevo régimen fiscal. Aunque ha avanzado en la imposición de impuestos digitales y medidas ambientales, su capacidad para implementar reformas fiscales más profundas dependerá de su voluntad política y su capacidad para equilibrar los intereses económicos nacionales con los compromisos internacionales.

Conclusión

El impuesto global mínimo a las corporaciones representa un esfuerzo importante para abordar la elusión fiscal y garantizar una distribución más equitativa de los ingresos fiscales. En combinación con el impuesto digital y el impuesto al carbono, estos esfuerzos marcan una transformación significativa en la fiscalidad internacional. México ha dado pasos importantes en la alineación con estas tendencias, pero aún queda trabajo por hacer para implementar de manera efectiva un marco fiscal que responda a los desafíos globales actuales.

Referencias

https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/topics/policy-issues/cross-border-and-international-tax/puntos-destacados-enfoque-de-dos-pilares-para-abordar-los-desafios-fiscales-derivados-de-la-digitalizacion-de-la-economia-octubre-2021.pdf

http://omawww.sat.gob.mx/plataformastecnologicas/Paginas/PlataformasTecnologicas_ServiciosDigitales/pt_sd_inicio.html#:~:text=A%20partir%20del%201%20de,pago%20IVA%20por%20sus%20servicios.

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwiGqYeWrdiIAxVC5skDHaciOF4QFnoECBMQAw&url=https%3A%2F%2Fwww.bbc.com%2Fmundo%2Fnoticias-48950213%23%3A~%3Atext%3D%25C2%25BFC%25C3%25B3mo%2520es%2520el%2520nuevo%2520impuesto%2Cen%2520lugar%2520de%2520las%2520ganancias.%26text%3DPie%2520de%2520foto%252C%2520El%2520ministro%2CFinanzas%2520de%2520Francia%2520(der.)&usg=AOvVaw0LSEGxJry9hASWlgodgvE4&opi=89978449

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